En las cuerdas de mi timple suena
Un vibrar suave, sereno, nocturno,
De brisa fresca, septembrina, aura
Musical, que la canción acompaña.
Tienen las estrellas lejanas su luz,
Tengo en mi alma la embajada,
El cortejo del grillo y el croar del estanque,
Cuyas ranas al aire lanzan,
Sonorizando, esta melodía, mi nana.
Tengo hoy, sin escribir, letras blancas
Sobre el vacío papel. Salen las notas
Del instrumento minimal, rasgando,
Con ternura, cinco cuerdas tensadas,